¿Vale la pena jugar Ico en 2026? El comienzo del legado de Fumito Ueda
Una aventura donde la conexión importa más que las palabras

Ico es mucho más que una aventura de exploración y puzles. La obra de Fumito Ueda construye toda su experiencia alrededor de la relación entre dos personajes que ni siquiera pueden comunicarse mediante el lenguaje, convirtiendo la cooperación, la confianza y la conexión en los pilares de una aventura todavía especial.
La necesidad humana de comunicarnos con los demás

Una de las cosas que más caracteriza al ser humano sobre muchas otras especies animales es su necesidad de socialización. Desde los albores del tiempo, cuando solo podíamos hacer gruñidos y golpear palos contra piedras, hemos creado pequeñas comunidades donde cazar, vivir, comer, criar, junto a otros seres que considerábamos iguales porque se parecían a nosotros, pensaban como nosotros y hablaban como nosotros.
Hay mucha gente que va de lista por la vida y dice que podría vivir en soledad en las montañas porque el contacto social no le gusta, y a esa gente le digo simplemente: No podrías; la soledad es sin duda uno de los caminos más rápidos para volverte loco.
Ico y las barreras de la comunicación

Pero hay algo que pasa con esta socialización: ¿cómo podemos socializar de una de las maneras más básicas de todas, comunicándonos, con alguien que no comparte nuestro mismo código, ya sea en cuestión de lengua, de cultura o de lugar de origen?
A mí una cosa que siempre me ha parecido preciosa es ver a niños pequeños jugando juntos, sobre todo cuando no comparten un idioma y se expresan a base de gestos, sonidos y movimientos; la comunicación busca su camino frente a las barreras sociales.
Y hoy vengo a hablar de un juego donde la comunicación y la interacción personal cimientan su gameplay: Ico.
Ico es el primer título de Fumito Ueda, un desarrollador que solo ha creado tres juegos: Ico, Shadow of the Colossus y The Last Guardian (con un cuarto en camino) y que aun así se ha convertido en una figura de referencia de la industria de los videojuegos casi desde el principio, por su manera de tratar al medio como una forma de arte cuando todo era acción y potencia y por la manera en la que quiere transmitir sentimientos, problemas y miedos a través de sus personajes, escenarios, diseño sonoro y mecánicas.
La historia de Ico y el encuentro con Yorda

Ico nos pone al control del susodicho Ico, un niño que tiene la extraña característica de tener cuernos. Es llevado por gente de su tribu a un lugar misterioso donde lo encierran en una especie de cápsula “por el bien de todos” y lo dejan dado por muerto.
Por suerte, sucede un accidente y la cápsula de car libera a nuestro protagonista. Exploraremos este lugar tan misterioso donde todo da miedo y es muchísimo más grande e imponente que nosotros, resolviendo puzles sencillos hasta que encontremos la segunda parte más importante de la historia.
Una chica, encerrada en una jaula, que romperemos para poder liberarla e intentar que escape con nosotros.
Una relación construida sin compartir el mismo idioma

Ahora ya tenemos la base de nuestra historia. La relación que se crea entre Ico y esta chica misteriosa, llamada Yorda.
El primer punto de interés es que ninguno de los dos entiende al otro, pues hablan idiomas diferentes, así que la comunicación será realizada de otra manera.
Al pulsar el R1 podremos llamar a Yorda para que venga hacia nuestra localización. El problema es que es algo lenta y a veces se pierde, así que nuestra segunda opción es acercarnos a ella y mantener pulsado el R1.
Sí lo hacemos; en lugar de llamarla, le tendemos nuestra mano y ella la agarra, y mientras sigamos manteniendo el R1, podremos ir con Yorda detrás de nosotros.
La cooperación entre Ico y Yorda

Hay una diferencia notable entre ambos personajes, ya no solo con la diferencia idiomática, sino con el propio diseño. Yorda es alta, silenciosa y camina con tranquilidad; Ico es más bajito, atlético y va un poco más a trompicones.
Pero tenemos que buscar la manera de que siempre estén juntos. A veces tendremos que activar mecanismos con Ico para mover plataformas o bajar puentes; otras veces tendremos que tenderle nuestra mano a Yorda para ayudarle a subir un saliente, hacer un salto o alcanzar una plataforma que no podría sola.
Las sombras y la protección de Yorda

El juego tiene una especie de combate en el que Yorda será atacada por unas especies de sombras. Si estas sombras consiguen tomarla y hundirla en un pozo de oscuridad, una explosión que transforma todo en piedra surgirá del pozo y será game over.
Para eso tendremos dos opciones: o combatir las sombras con Ico, o en algunas situaciones activar unas estatuas especiales con Yorda que liberan una magia de luz que destruye instantáneamente a todas las sombras.
Con esto tenemos una nueva mecánica que también nos hace de limitación en la exploración: No podemos dejar a Yorda atrás; tenemos que estar constantemente seguros de que está cerca de nosotros y que cada escalera que subimos, plataforma que escalamos y puente que cruzamos, es accesible para ella y, si no es así, buscar la manera de que lo sea.
Exploración, puzles y diseño sonoro

El juego es un título de exploración y un gran puzle; como digo, siempre hay que buscar rutas para movernos con Ico y rutas para mover a Yorda.
A veces, mientras estamos resolviendo un puzle en una sala, Yorda puede ser víctima del ataque de unas sombras y toca dejar todo lo que estamos haciendo para rescatarla.
El título está lleno de detalles curiosos, como que no cuenta con banda sonora, pero sí un interesante diseño sonoro, o que los puntos de guardado sean sillones donde solo podremos guardar partida si tanto Yorda como Ico están sentados, reiterando ese concepto de interacción constante entre ambos.
¿Vale la pena jugar Ico hoy en día?

Volviendo a manera de conclusión a la pregunta que planteaba como título de este análisis y sección. ¿Vale la pena jugar Ico hoy en día? Sí. Absolutamente, sí.
Es un juego como ningún otro, sobre todo viendo el panorama en el que se lanzó, en comienzos de la PS2 en 2001. Es una aventura de exploración que se basa en la socialización, en la comunicación y sobre todo en la conexión.
Es una experiencia corta (si vas muy pero que muy tranquilo, te durará unas 10 horas) y creo que es algo que todos han de experimentar.
Sí es verdad que no me parece una obra maestra 10/10 sin fallos como alguna gente dice. Siento que algunas veces el plataformeo se hacía muy complicado en situaciones de precisión y a veces las idas y vueltas para resolver algunos puzles, pero vamos, un detallito sin importancia al que te acostumbras una vez al ritmo de juego.
Jueguen Ico, es una maravilla.